No entiendo, como una sola persona te puede hacer tanto daño. Como puede cambiarte, y hacerte desvelar por un saludo, una palabra que no llega. La forma, en que la inseguridad te puede atrapar, incluso, frente a los ojos de quienes amas, y te aman de vuelta, e incluso, dudar de lo ultimo.
Si cuando la ansiedad apresa, pareciera que los demonios te besan, esperando verte rendida y hundida en seducción tan placentera como pasajera.
Esperan, que te llene el reconocimiento de quienes no te reconocerían con la cara deslavada, ni con los harapos más finos.
Solo caemos de verdad, cuando quienes nos hacen tambalear no son los que nos empujan, sin embargo, seremos nosotros y la histeria quien nos lanza a lo más alto en el suelo, para que todos nos recuerden de esa forma, mas disueltos, y reyes del mundo que nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario